Estigmatización en la era de la movilidad humana

Estigmatización en la era de la movilidad humana

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el desplazamiento humano tiene diferentes definiciones, pero la más aceptada es “el cambio de residencia que implica el traspaso de algún límite geográfico y administrativo debidamente definido”. La ONU también explica que, si las personas deciden cruzar las fronteras entre países, es definido como migración internacional, pero si cambian de residencia dentro del mismo país, es definido como migración interna. El caso de la migración internacional influye directamente en Chile. Según datos entregados por el artículo del Diario Financiero, el país “tiene la segunda proporción de migrantes más alta en América Latina, según informe del Banco Mundial” de abril del 2023,  con un 7,7%, sólo superado por Costa Rica con un 10,1%.

 

Por: Javier Ignacio Castillo Messenger, Lorena Isabel Moraga Rojas, Marlene Alexandra Salgado Montecinos.

Dirección y edición: Ignacio Paz Palma.

 

De acuerdo con el jefe de gabinete del Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG), Nicolás Torrealba, se ha visto un cambio en las mecánicas de la migración en los últimos años: “veníamos saliendo de la dictadura y al restablecerse la democracia hubo un aumento hacia Chile con un carácter vecinal como la Argentina, un poco la boliviana y, sobre todo, la peruana en los años 90″.

Según datos entregados por el SERMIG, en conjunto con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la estimación de migrantes hasta el año 2022 fue de 1.625.074 extranjeros residiendo en Chile. Respecto al año 2021, hubo un aumento de 60.914 personas, lo que equivale a un relativo del 3,9%.

En el 2020, la Unidad de Análisis Migratorios sistematizó datos entregados por ONU DAES y de la Plataforma de Coordinación Interagencial para Migrantes y Refugiados en Venezuela. Los resultados arrojaron que 5.100.000 habitantes de ese país emigraron, situándose en el primer lugar de América del Sur, seguido por Colombia, Brasil, Perú y Ecuador.

De acuerdo con estas cifras, Chile es considerado como un gran receptor de migrantes, lo cual ha conllevado a percepciones positivas y negativas de los ciudadanos.

Desde esa perspectiva hay que señalar que la migración entrega múltiples beneficios a las sociedades que existen en el mundo. Según un artículo de ONU Migración (OIM) llamado “¿Cómo contribuyen las personas migrantes a la sociedad?”, los extranjeros aportan en ámbitos socioculturales, cívico-políticos y económicos, contribuyendo al crecimiento de sus países de acogida.

A pesar de esto, los aportes no son mostrados generalmente a las personas por los medios de comunicación. Los temas más visibilizados y difundidos en la agenda pública sobre migración son: violencia, sensación de inseguridad, nuevas formas de delinquir, narcotráfico, entre otras temáticas.

Respecto a lo anterior, la presidenta del Colegio de Periodistas de Chile, Rocío Alorda, establece que en los últimos cinco años se ha vivido un proceso migratorio nuevo para el país y que ha estado en la agenda de los medios de comunicación, influyendo en las percepciones, repitiendo imágenes, fuentes y discursos. La dirigente agrega que “esto moldea lo que piensa la gente, no solo en temas migratorios”.

Los resultados que arroja una encuesta hecha por este equipo periodístico revelaron que los ciudadanos en el país, coinciden que el tratamiento informativo de los medios de comunicación inciden en la percepción hacia la población extranjera.

En el caso de los chilenos, se encuestó a 102 personas, de los cuales un 62,7% coinciden en que los medios influyen en su percepción hacia la migración. Por otro lado, los ciudadanos migrantes, de un total de 22 personas encuestadas, el 81,8% considera que los medios de comunicación influyen negativamente en la percepción de los chilenos hacia ellos.

Una de las consecuencias más importantes debido a la acción de los medios de comunicación, es la vulneración al respeto y la dignidad hacia la población extranjera por parte de la comunidad local a través de comentarios y actitudes hostiles.

Con respecto a este punto, la socióloga Isabel Bravo, indica que “como Estado/Nación, uno debe tener leyes que protejan los derechos humanos de las personas que no son del territorio y residen en él”.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, expone en el artículo N° 13 que todas las personas tienen derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado y, también a salir de cualquier país, incluso del propio, o a regresar.

Un alto porcentaje de la población considera que los medios de comunicación influyen negativamente en la percepción de los chilenos hacia los migrantes.

El hecho de que las personas tengan que dejar sus países de origen, se debe a los distintos problemas, tanto políticos, sociales y económicos que los afectan significativamente. No obstante, estos factores también influyen en los países de acogida.

Otro punto importante, es que Chile es una de las regiones mejor evaluadas de América Latina, lo que incentiva la recepción de migrantes. Esto se demuestra en un ranking dentro del “Informe de Competitividad Mundial 2023” realizado por el International Institute for Management de Suiza y la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, donde se menciona que Chile se encuentra dentro de las 64 mejores economías del mundo, liderando en América Latina respecto a competitividad global.

Sumando a esto, el “Índice Mundial de Innovación 2022”, elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), ubica a Chile en el primer lugar de las economías más innovadoras de América Latina, situándose entre los 50 mejores del mundo.

Stephanie Segura, ciudadana colombiana residente en Chile desde hace alrededor de dos años y medio, explica que al momento de decidir a dónde migrar consideró la situación económica chilena, “es uno de los mejores de Latinoamérica, por lo menos en comparación a mi país. Pensé que habría mejores oportunidades ya que el valor de la moneda es distinto y sentí que me iría mejor, por lo que decidí emprender el viaje”.

Retomando los factores que afectan en la migración, en el ámbito político, un ejemplo del mal manejo que han tenido las autoridades con la llegada de extranjeros al país, fue la invitación del expresidente Sebastián Piñera en una entrevista para el medio Deutsche Welle, realizada en 2018: “vamos a seguir recibiendo venezolanos en Chile, porque tenemos un deber de solidaridad”.

Este comunicado, el cual tenía la intención de posicionar al chileno como líder internacional, provocó todo lo contrario. Hubo un aumento importante de migración, lo que terminó saliéndose de control causando la manifestación del 2021 en Iquique -norte del país- llamada “No+migrantes”, la cual reunió alrededor de cinco mil chilenos y chilenas, donde muchos de ellos quemaron colchones, frazadas, ropa, juguetes infantiles e, incluso, pañales de niños pertenecientes a grupos de migrantes venezolanos, en un acto violento e irracional.

Lorena Zambrano, ciudadana ecuatoriana residente en Chile, quién en ese momento también era integrante de la Asociación de Migrantes y Promigrantes (AMPRO), -organización encargada de ayudar a los extranjeros desalojados en Iquique- vivió esta situación personalmente.

En un artículo en la web de noticias de la Universidad de Chile llamado “Especialistas U. de Chile acusan racismo en política migratoria y proponen medidas conjuntas con otros países de la región”, publicado el 28 de septiembre del 2021, tres días después de la marcha, Zambrano reflexiona que después de 11 años viviendo en Chile sale con temor por el nivel de violencia que percibe respecto al rechazo de los extranjeros: “estamos siendo perseguidos y, por eso mismo, estamos siendo muy cuidadosos con los videos y fotos porque hasta amenazas de muerte nos han llegado”.

Este hecho fue cuestionado, ya que cuando una manifestación contiene actos como los mencionados anteriormente, refleja fuertes discursos de odio, llamando al racismo y a la xenofobia.

Respecto a lo anterior, a través de un artículo publicado por La Tercera, el 26 de septiembre de 2021 llamado “Iquique: marcha contra migrantes terminó en la quema de pertenencias de extranjeros”, el Gobernador de Tarapacá, José Miguel Carvajal, arremetió contra el gobierno de ese momento, indicando que “no se puede ocultar la ineptitud del presidente Piñera y la incapacidad de su gobierno”.

Nicolás Torrealba del SERMIG, indica que esta declaración tuvo importante impacto ya que, a partir del año 2018, ingresó una mayor cantidad de venezolanos a Chile. Según el experto, fueron declaraciones hechas en un contexto político y que no estuvieron acompañadas de medidas para materializarlas.

Continuado con su análisis, Torrealba explica que “el problema fue el llamado y la política que siguió al llamado: a una declaración de política abierta y receptiva, le siguieron medidas restrictivas. Esto crea confusión, informalidad e irregularidades. Esta es una declaración de buena voluntad, pero no se acompaña de las medidas y políticas necesarias para recibir personas”.

Tres años después, en 2021, durante un punto de prensa, tras el triunfo talibán en Kabul, el exmandatario chileno expresó: “con una organización que se llama Front Line Defender, hemos comprometido que Chile va a acoger y recibir en el país a algunas familias afganas”. Tras estos dichos, ciudadanos árabes llegaron al país como refugiados.

Según la definición de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), las personas refugiadas son aquellas huyen de sus países de origen, debido a conflictos que incluyen violencia generalizada o persecución por diversos motivos, como: su etnia, religión, nacionalidad, opiniones políticas, entre otros.

 

… la estimación de migrantes hasta el año 2022 fue de 1.625.074 extranjeros residiendo en Chile, aumentando en 60.914 personas en un año, lo que equivale al 3,9%. En el 2020, la Unidad de Análisis Migratorios sistematizó datos entregados por ONU DAES y de la Plataforma de Coordinación Interagencial para Migrantes y Refugiados en Venezuela. Los resultados arrojaron que 5.100.000 habitantes de ese país emigraron, situándose en el primer lugar de América del Sur, seguido por Colombia, Brasil, Perú y Ecuador. Chile es considerado como un gran receptor de migrantes, lo cual ha conllevado a percepciones positivas y negativas de los ciudadanos.

 

 

De acuerdo con el informe “Tendencias Globales Desplazamiento Forzado en 2022” del organismo, el número de personas refugiadas llegó a 35,3 millones ese año.

A las personas refugiadas las ampara el principio de no devolución, estipulado como principio básico del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional de los Refugiados. Esto indica que ningún Estado podrá expulsar, ni devolverlas a su país de origen, o acercarlas a las fronteras donde su vida corra peligro. Chile acoge este principio en la ley N° 20.430.

En el 2023, el reportaje de CIPER titulado “Ayuda del Estado fue casi nula: afganos a los que se ofreció refugio en Chile terminaron abandonando el país”, evidenció que las promesas del expresidente nuevamente no se cumplieron.

Con respecto a esto, el jefe de gabinete del SERMIG indica que este caso fue diferente a la invitación que el expresidente les hizo a los venezolanos, ya que geográficamente el contexto es distinto. Esta declaración, según Torrealba, hizo cuestionar si el país estaba preparado para recibir a refugiados: “las personas tienen la ilusión de llegar a un país con buena situación y Chile tiene condiciones distintas”.

Los dichos del expresidente Piñera provocaron diversas percepciones y reacciones negativas en la ciudadanía, generando xenofobia por parte de los chilenos hacia los migrantes. Un ejemplo de esto es el caso de la muerte de Milton Domínguez, ciudadano colombiano que se encontraba en situación de calle, el cual fue asesinado la madrugada del 19 de mayo del 2023 en el norte del país, a manos de funcionarios de la Armada de Chile.

Según el reportaje de El Tiempo “La dramática historia de colombiano asesinado en Chile: había perdido pierna por hongo”, publicado el 23 de mayo de 2023, Domínguez había emigrado a Chile en el 2020 para cumplir su sueño de trabajar como técnico en paneles solares y buscar un mejor vivir.

Después de unos años, sufrió un accidente que lo dejó discapacitado, quedando en situación de calle y sobreviviendo de limosna. La única ayuda que recibía era a manos de la fundación Hogar de Cristo y del Servicio Jesuita Migrante, quienes lo ayudaron a hacer una solicitud para ser ciudadano refugiado en el país.

Todo concluyó para él esa madrugada del 19 de mayo, cuando cuatro funcionarios de la Armada lo golpearon brutalmente, atacándolo incluso con las propias muletas que usaba para su desplazamiento. Esto causó la muerte del caleño a sus 61 años.

Los marinos involucrados en el caso fueron dados de baja. La ministra de Defensa, Maya Fernández, se refirió a este hecho en mayo de 2023 a través de un tweet, citado en el medio Deutsche Welle, indicando: “repudio con el inaceptable y doloroso hecho ocurrido en Iquique. Los funcionarios fueron dados de baja y esperamos que la justicia los sancione como corresponde”.

Según el artículo de Radio Paulina “Tribunal de Iquique mantuvo prisión preventiva para exmarino imputado por el homicidio de Milton Domínguez”, publicado el 13 de noviembre del 2023, el Juzgado de Garantía de Iquique confirmó nuevamente prisión preventiva para el imputado de siglas P.C.G, quien había pedido cambiar su medida cautelar, la cual fue rechazada.

Ese mismo día, se realizó otra audiencia relacionada con el caso, por la solicitud por parte de la Fiscalía Regional de Tarapacá, pidiendo 30 días más de investigación. Esto, después de que, en agosto de este año, la Corte de Apelaciones de Iquique revocara la resolución del Juzgado de Garantía, el cual había dejado en libertad a los imputados de siglas B.B.F.M y P.I.C.G, tras el pago de una fianza. El tribunal decretó nuevamente prisión preventiva para ambos acusados considerando su libertad “un peligro para la seguridad de la sociedad”.

La situación tuvo diversas reacciones por parte de la ciudadanía y también por la cancillería de Colombia que repudió este hecho, solicitando a las autoridades chilenas “la mayor celeridad en las investigaciones y el castigo a los responsables de tan execrable acto”.

Este caso en particular es un claro ejemplo de xenofobia. Queda entonces abierta la pregunta: ¿Hubiera sido tal el desenlace del caso si Milton Domínguez no hubiese sido extranjero, discapacitado y pobre?

Actualmente los imputados se encuentran en prisión preventiva, pero cabe destacar que los medios de comunicación, si bien han visibilizado este hecho, todavía no han revelado sus identidades. Esto podría ser debido a que el caso todavía se encuentra siendo investigado o, comparándolo con otras noticias parecidas que se encuentran en este proceso, también podríamos analizar que los medios en general son los primeros en difundir los nombres de los acusados, e incluso su nacionalidad al ser extranjeros, pero el que sean ciudadanos chilenos y funcionarios de la armada, genera que lo aborden de forma diferente.

Entonces, dependiendo de la nacionalidad de los acusados, los medios deciden si mencionan su identidad o no. En el caso de ser chilenos, se respeta el proceso de investigación y el concepto de presunción de inocencia, expresada en la ley 19.696, donde en su artículo 4 expresa que “ninguna persona será considerada culpable ni tratada como tal en tanto no fuere condenada por una sentencia firme”. Pero en el caso de ciertos extranjeros no se respeta este derecho, e incluso se enfatiza en su nacionalidad al momento de informar.

Un ejemplo fue el caso de la funcionaria de Carabineros Rayén Currihuil, quien resultó herida a causa de una granada que le lanzaron dos ciudadanos extranjeros el 15 de noviembre de 2023 en el Club Hípico. Estos fueron fiscalizados y se descubrió que portaban granadas dentro de una mochila.

Según el artículo de Bío Bío llamado “Delincuentes atacan con granada a carabinera en Santiago: funcionaria fue hospitalizada de gravedad”, publicado el 15 de noviembre del 2023, los extranjeros arrojaron uno de estos explosivos, dañando gravemente a la carabinera. Uno de los victimarios falleció en el lugar tras ser herido por un disparo realizado por un segundo uniformado, mientras que el otro logró darse a la fuga.

Lo particular de este caso fue la constante mención de la nacionalidad. Bío Bío Chile, ese mismo día, subió un post a su cuenta de Instagram anunciando el mismo hecho con el siguiente titular: “Venezolanos atacan con granada a Carabinera en Santiago: fue hospitalizada de gravedad”. A su vez, en la misma noticia de su página web, se menciona la nacionalidad de los atacantes alrededor de seis veces.

El tratamiento de los medios con las noticias de esta índole debe ser muy cauteloso y ético para no formar estigmas o percepciones negativas a la población sobre los extranjeros. Es por esto que surgen las siguientes preguntas: ¿Por qué mencionar tantas veces la nacionalidad? ¿Por qué no solo mencionarlos como atacantes o delincuentes?

Sobre esto, Cristian Steffens, editor general de departamento de prensa de Televisión Nacional de Chile, explica que mencionar en los medios de comunicación la nacionalidad de los imputados o culpables es discriminación: “es una forma de separar, de dividir, porque ahí el fenómeno es la violencia con la que actuamos, la poca tolerancia de la gente, la forma de relacionarnos, la falta de respeto, y eso traspasa cualquier nacionalidad”.

Ante esta situación, Ricardo Ortega, ciudadano venezolano en Chile, enfatiza que hay venezolanos que han llegado al país a hacer cosas malas, pero que el 90% son personas buenas, comenta que “por ese 10% pagamos todos”. Por su parte, Stefanny Segura, ciudadana colombiana también residente en el país, siente que los medios de comunicación hacen ver que “lo malo” viene desde afuera: “el que delinque, el que asesina y el que roba es el de afuera. Es muy fácil hablar del otro y no hablar de uno”.

En la marcha del norte, los ciudadanos chilenos quemaron las pertenencias de los migrantes, siendo que eran los únicos recursos que tenían para poder comenzar a hacer nuevamente su vida en otro país. Por otro lado, a Milton lo asesinaron en su intento de migrar libremente, vulnerando uno de los derechos humanos más importantes expuesto dentro de la declaración, que es el derecho a la vida.

Esto refleja que a pesar de que Chile es uno de los países que más recibe migrantes, considerado como el segundo a nivel latinoamericano con un 7,7%, la forma de manejar esta situación no ha sido la mejor.

David Arboleda, periodista y facilitador de la Red de Periodistas Migrantes, explica que este aumento de extranjeros en el país es una situación compleja debido a que todavía están “solicitando políticas migratorias con enfoque de derechos, porque desde gobiernos pasados lo que hay son medidas y políticas, pero del gobierno de turno”.

Teniendo en cuenta toda esta información, se comprende que a pesar de que Chile recibe a migrantes, las políticas públicas del Estado no son eficientes, son escasas, y las que hay no están enfocadas en incluir, respetar o promover los derechos humanos.

Nicolás Torrealba explica que la migración es multidimensional, ya que afecta al ciudadano extranjero que está viviendo en un país distinto en condiciones precarias, en el cual a veces, ni siquiera puede comunicarse porque no habla el mismo idioma, con otro clima, costumbres, entre otras dificultades. Por otro lado, también afecta a las comunidades receptoras, y si el gobierno no sabe manejar bien está situación, se producen problemas como la saturación del espacio público, generando consecuencias graves como la marcha en Iquique del 2021.

A pesar de que la nacionalidad no tiene nada que ver con los diversos actos que puede cometer una persona, el estigma sobre los ciudadanos migrantes los engloba a todos, generando actos discriminatorios generalizados.

Las incongruencias antes descritas traen como consecuencia que la situación social y económica de buena parte de la población migrante, se desarrolle en un contexto paupérrimo, tensionando sus vidas a necesidades básicas no cubiertas y contraponiendo su cohabitación con la población chilena.  Por otro lado, los medios de comunicación invisibilizan estas precariedades, pero exacerban situaciones puntuales relacionadas con temas delictuales, creando una percepción ciudadana que relaciona a la migración con la falta de seguridad.

Xenofobia y estigmas quedan a la orden del día, ingredientes perfectos para discursos incendiarios y aprovechamiento político, donde los medios de comunicación juegan un rol preponderante. Ante esta situación, se plantea la siguiente pregunta: ¿Cuáles son los motivos por lo que se asocia la migración como una de las causas del aumento de la delincuencia en Chile?

El Diario Constitucional a través del reportaje “¿Es un factor real la inmigración en el aumento de delitos en Chile?” publicado en el año 2022, sostiene que el hecho de que los inmigrantes tengan un rol activo en el aumento de la delincuencia es un mito: “estas personas, según se plasma en las encuestas, se encuentran sumamente subrepresentadas en la comisión de actos ilícitos dentro del territorio nacional, y la participación de estos mismos ha venido en descenso los últimos años”.

Rocío Alorda establece la problemática: “los medios de comunicación entienden que los temas de delincuencia y seguridad son ámbitos prioritarios para las personas, ya que les afecta en su vida cotidiana, generando así audiencias cautivas. Esto es un buen negocio para los medios”.

A través de la misma investigación, se expuso que los extranjeros detenidos en el año 2020 fueron menos respecto al 2019. David Arboleda, explica que se cometen delitos sin importar su procedencia: “si bien hay personas de distintas nacionalidades, no significa que la mayoría de los que ingresan al país, independiente si es por vía regular o irregular, se queden para delinquir. Esa es una falsedad”.

A pesar de que la nacionalidad no tiene nada que ver con los diversos actos que puede cometer una persona, el estigma sobre los ciudadanos migrantes los engloba a todos, generando actos discriminatorios generalizados. Un ejemplo, lo relata Stefanny Segura quien cuenta la vivencia de una amiga brasileña cercana: “fue a comprar a la Vega y fue víctima de discriminación, no la atendieron bien y el vendedor comenzó a decirle que se devolviera a su país. A pesar de ser de Brasil, le decían que se devolviera a Venezuela, ella ni hablaba bien el español. Está el estigma de que únicamente por ser extranjero eres de Venezuela: te generalizan”.

En el presente reportaje se investigan datos referentes a la migración en Chile vinculados con hechos de delincuencia de los últimos cinco años y la manera en que los medios de comunicación inciden en la estigmatización a través del tratamiento de la información, creando una percepción negativa por parte de los chilenos y chilenas hacia la población extranjera.

 

LEER CAPÍTULO I: “Estamos en un país racista, clasista y xenofóbico”

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