Verónica de la Paz, directora ejecutiva del Instituto de la Sordera: “La inclusión ha sido un tremendo fracaso para el estudiante sordo, le ha hecho un daño enorme”

Verónica de la Paz, directora ejecutiva del Instituto de la Sordera: “La inclusión ha sido un tremendo fracaso para el estudiante sordo, le ha hecho un daño enorme”

Oír y escuchar son sinónimos y, a pesar de que suelen confundirse, no significan lo mismo. Ambos encajan en la aprehensión del sonido, pero la diferencia radica en la intencionalidad de quien oye. Oír, por su parte, se asocia a la percepción, mientras que escuchar se trata de una acción voluntaria que involucra una disposición por parte del oyente. Entonces, con estos dos conceptos un poco más lúcidos, quizás sí sería certero asegurar que muchas veces se oye pensando que escuchamos, o viceversa, tal vez sí se puede escuchar sin oír.

 

La Convención de Derechos de Personas con Discapacidad (CDPD), consigna esta condición como el resultado de las interacciones de los déficits de las personas y las barreras del contexto en el que habitan. El II Estudio Nacional de Discapacidad, realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2015, evidenció que 715.005 (27,3%) personas tienen algún grado de pérdida auditiva. De ellas, se estima que 179.268 serían sordas en su totalidad.

Verónica de la Paz es educadora diferencial con mención en trastornos de audición y lenguaje de la Universidad de Chile. Posee a su haber un máster en educación con especialidad en multiculturalidad y, actualmente, es la Directora Ejecutiva del Instituto de la Sordera, donde trabaja desde hace 23 años con el objetivo de dar vitrina “a la causa sorda en el área de la educación”, desde ahí,  explica que las personas en situación de discapacidad “están muy invisibilizadas y son vistas desde la mirada caritativa”.

 

Ustedes trabajan bajo un modelo educacional intercultural bilingüe con perspectiva antropológica ¿De qué trata este modelo y cómo se podría implementar en el sistema educacional chileno?

“Lo primero que tenemos que hacer es entender que la persona sorda es una persona visual. Y desde esa visualidad ellos tienen una manera distinta de relacionarse con el mundo. Es por esto que surge esta cultura, que es diferente a la de los que somos oyentes. Dentro de esa cultura, uno de los elementos fundamentales es su lengua, entonces, en la medida que yo efectivamente empiezo a entender eso, puedo realizar adecuaciones para que el estudiante sordo acceda a una educación de calidad”.

 

De la Paz asegura que hoy se pregona mucho sobre el término inclusión, del respeto humano, la diversidad cultural, sexual y todos los ángulos que la palabra engloba, pero cuando el cable toca tierra, solo se logra un símil con un conocido refrán: del dicho al hecho. Además, añadió que la forma en la que se estimula la inclusión es un camino directo de los estudiantes al fracaso.

 

“Cuando uno habla de la diversidad significa que yo entiendo lo que significa esa diferencia. Aprendo a vivir y a convivir con ella, la respeto y la valoro. Entonces, sobre todo para los chicos, es fundamental tener adultos sordos como modelos culturales y lingüísticos, porque sus padres en un 95% son oyentes, entonces es el adulto sordo quien transmite su cultura y su lengua. Si yo lo ingreso en un establecimiento regular donde no tengo a este adulto ¿Cómo desarrolla su identidad? ¿Cómo se forma como ser humano?”.

 

 

También dijo:

 

“Nosotros tenemos un director sordo. Él, dentro de los funcionamientos debe participar en reuniones que son de colegios especiales de la Región Metropolitana que están dirigidas y organizadas por el Ministerio de Educación. Y resulta que el Ministerio no puso intérprete para esas reuniones. Nosotros lo solicitamos, reclamamos y no hemos tenido ninguna respuesta”.

 

 

 ¿Qué tipo de apoyo necesita la institución?

– “El colegio se mantiene gracias a la subvención del Estado. Necesitamos tener los recursos necesarios para llevar a cabo efectivamente un proyecto que sea de excelencia. Los estudiantes sordos, por su visualidad, necesitan verse, deben tener una ubicación especial, necesitan luz y una infraestructura distinta a la del oyente, y no podemos tener muchos alumnos por sala, entonces es un proyecto muy caro”.

 

Por otra parte, en el año 2018 comenzó un nuevo desafío: el Ministerio de Educación les reconoció la enseñanza media, lo que les permite entregar un currículo completo a los estudiantes por medio del establecimiento Dr. Jorge Otte Gabler.

 

“En enseñanza media, lo que es el acceso a los contenidos curriculares necesitas profesores especialistas en esas áreas; lo que significa que esos profes deben tener intérpretes, pero además de un profesor diferencial que haga esta co-docencia que implica las adecuaciones curriculares que se requieren para el estudiante sordo. Para una sala de clases con diez o doce estudiantes de media necesitas tres profesionales”.

 

¿Por qué se ha puesto poco énfasis en la necesidad de educar a la comunidad oyente para construir una comunidad más inclusiva con los sordos?

 

“Yo creo que todas las minorías han estado invisibilizadas por muchísimo tiempo. Pero en realidad, en la mayoría de las instituciones y universidades no existe dentro de la malla curricular lo que implica diversidad un tema como tal. Y menos en los sordos, o sea, la comunidad LGTB, los pueblos originarios están más presentes, pero las personas en situación de discapacidad todavía están muy invisibilizadas y son vistas desde la mirada caritativa.

 

Existe una concepción de que la persona sorda tiene un problema cognitivo cuando en realidad es solo un problema lingüístico.

 

“Es que no es un problema, ese es el punto. La persona sorda no tiene una discapacidad, no tiene una enfermedad. Mientras lo sigamos viendo como problema, como enfermo o discapacitado, los vamos a seguir desvalorizando. Cuando lo vemos como un problema uno lo que dice es ‘cómo ayudo para resolver el problema’. Entonces, en algunos casos lo implanto y hago una serie de cosas para convertirlo en un ser oyente”.

 

“La persona sorda necesita que se le respete como persona sorda y se le dé la oportunidad de acceder a la educación en igualdad de oportunidades, entendiendo la igualdad como equidad; es decir, entrego la educación considerando los requerimientos de ese otro, eso es diferente en cada caso, no es igual”.

 

 

Datos:

 

El 22 de enero de este año, se publicó en el Diario Oficial la Ley Nº 21.303, la cual considera la lengua de señas como lengua oficial de las personas sordas. La iniciativa legal implica que el Estado reconoce y se obliga a promover, respetar y a hacer respetar los derechos culturales y lingüísticos, asegurando el acceso a servicios públicos y privados, en el ámbito educacional, laboral, de salud y otros en Lengua de Señas Chilena.

 

 

 

¿Cómo se incentiva a la comunidad oyente a incorporar la lengua de señas?

 

– “Hoy día nosotros estamos en un proyecto que lo hacemos con el SENADIS donde estamos entregando un curso piloto a cinco colegios de regiones en cursos que tengan estudiantes sordos. Se está enseñando lengua de señas a los compañeros oyentes. Hay que tener cuidado también con una cosa, hoy en día se puso de moda la lengua de señas, pero muchas personas creen que porque saben 50 palabras en lengua de señas, saben lengua de señas. Yo por saber cincuenta palabras de inglés, no sé inglés”.

 

En el ocaso de esta entrevista, la directora enfatizó en que “la inclusión ha sido un tremendo fracaso para el estudiante sordo y le ha hecho un daño enorme, porque están saliendo peor preparados del sistema que hace diez años atrás. Están prácticamente egresando como analfabetos funcionales y esto se debe a que nunca se ha entendido en una dimensión real lo que significa ser sordo”.

Tras unos segundos de silencio, Verónica levanta su mirada buscando una última reflexión y suelta una pequeña risa. La pregunta apuntaba a la significancia de ser sordo en Chile: “Yo creo que es ser un ser inferior, discriminado, con pocas oportunidades de inserción en la sociedad”.

 

Por: Esteban Fuentes.

One thought on “Verónica de la Paz, directora ejecutiva del Instituto de la Sordera: “La inclusión ha sido un tremendo fracaso para el estudiante sordo, le ha hecho un daño enorme”

  1. Gracias por este reportaje tan interesante, poco de habla respeto de la gente sorda. Muchas gracias.

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