Jorge Baradit, miembro de la constituyente: “Si la elite tiene que sobornar, lo hará”

Jorge Baradit, miembro de la constituyente: “Si la elite tiene que sobornar, lo hará”

 

El escritor realiza una proyección de lo que será la labor de la convención constitucional, considera que sus miembros deben vincularse con los territorios, en caso contrario, la próxima constitución no será legítima. Asimismo, se muestra abiertamente desconfiado del actuar de la elite porque no están dispuestos a perder sus privilegios, “es fundamental que el pueblo de Chile esté vigilante”, dice Baradit, ya que la oligarquía no está dispuesta a negociar “porque sienten que este país es de ellos y se lo queremos quitar”.

El autor de varios libros donde plasma su particular mirada de la historia de Chile, fue elegido con el 5,11% de los votos en el Distrito 10, como candidato independiente –PS, desde esta nueva tribuna establece que la comunidad debe avanzar en la reivindicación de derechos que son deudas históricas, como el trato a la mujer, los pueblos originarios y los trabajadores. En un análisis donde no se guardó nada, es claro en manifestar que “carabineros supo que tenían agarrado de las pelotas al Presidente”, porque eran los únicos que estaban dispuestos a salvarlo del linchamiento.

 

En su propuesta como candidato a constituyente usted manifiesta que “Chile ha sido una sociedad extremadamente elitista y vertical” ¿De qué manera este nuevo proceso constituyente puede comenzar a cambiar ese camino histórico?

 

Baradit mira la pantalla que nos separa en esta conversación y busca las palabras precisas para entregar un contexto a su respuesta donde identifica dos factores, siendo la primera línea de cambio el acceso a la información que, según sus propias palabras, permite que la comunidad se pueda organizar como antes solo lo hacía la elite. “Hasta hace unos pocos años atrás la sociedad chilena tenía altos niveles de analfabetismo, la sofisticación del individuo no era común. Hoy ya no hay masa, sino que hay individuos que se conocen mejor a sí mismos, con intereses propios y colectivos, que les permite tomar posiciones políticas personales que pueden diferir de los relatos de los grandes partidos y organizarse en grupos pequeños de personas para seguir causas particulares”.

Desde ese principio el escritor añade que hoy la politización del individuo es muy diferente a como era en los setenta, “donde los partidos políticos eran los grandes aglutinantes de las masas y actuaban como vanguardia de un grupo que ni siquiera sabía cuáles eran sus derechos, muchas veces solo intuía que la cosa iba en cierta dirección”, relata.  Asegura también, que hoy día la tecnología impulsa a que las personas no dependan de estas organizaciones intermediarias lo que le permite a los individuos informarse y educarse y “acceden a las maneras en que las elites conducen, operan y mecanizan sus conflictos, entonces las personas saben que les mienten, que se coluden, que son corruptos y que hay arreglines detrás de la cortina”.

 

¿Y cómo influye que la comunidad haya levantado la voz con la fuerza que lo ha hecho en esos últimos años?

 

Ahí está la segunda gran línea de cambio de este eje vertical por uno más horizontal, tenemos esta nueva constitución que nos llega en un momento donde se están cruzando muchas de estas fuerzas de la historia. Lo que ocurre acá, está pasando en todo el mundo donde las revoluciones de los patipelaos suceden en todo el planeta, la gran diferencia es que en Chile se unió a un proceso de agotamiento de un modelo político, llegó el punto de quiebre de este eterno eje elite – pueblo que viene desde la colonia, donde estaban estas ciudades construidas por los españoles y protegidas por los soldados, que es lo que hoy día Piñera llamaba el oasis,  es decir, la misma elite metida en un sector protegida por los militares y el resto son las personas que trabajaban para ellos.

Jorge Baradit hace el nexo con los procesos actuales y postula que esa lógica histórica se está rompiendo. Explica que se traduce en el empoderamiento social y en la búsqueda de la comunidad de avanzar en la reivindicación de derechos que son deudas históricas, como la mujer, pueblos originarios y los trabajadores que vienen del siglo 18: “llegó la hora de pagarlas, los nietos de los trabajadores del salitre hoy son abogados, periodistas o escritores que están en la constituyente en un momento donde los poderes fácticos están en un segundo plano.

 

¿Usted reconoce alguna influencia de estos grupos de poder en el actual proceso?

 

Las fuerzas armadas están desprestigiadas en Chile por el desfalco y los robos y en el extranjero por haber participado en la dictadura militar más conocida de occidente; la iglesia está enterrada, todo esto detonado por un pueblo que salió en el momento justo a la calle y que no se pudo evadir pues llegó como una ola donde tuvieron que soltar las amarras y decir “ok, cambiemos la constitución”. Pensaron que iban  a poder manejarlo desde los partidos políticos pero a pesar de todas las trabas que le pusieron a los independientes estos desbordaron las elecciones y ahora somos prácticamente el tercio de la constituyente considerando también los que vamos por un cupo de partido. A través de eso existe la posibilidad de, además de tomarnos las calles y la historia, también lo hagamos con el cuerpo legal y nos permita instalar en la constitución que finalmente el poder en Chile se organice desde abajo hacia arriba y eso rompería el eje tradicional impuesto por los españoles.

 

El gran objetivo que usted esgrime es cambiar el modelo en sus dimensiones claves: político, social, ambiental y económico  ¿Es posible llegar a un acuerdo social con esta elite que lleva el estandarte de todo el desarrollo y las ganancias que desprende el actual modelo?

 

Yo creo que no, no es factible llegar a un acuerdo, es fundamental que asuman que son minoría y es fundamental que el pueblo de Chile esté vigilante porque la elite no suelta sus privilegios, históricamente está escrito una y mil veces, la oligarquía usa todos los mecanismos que está a su alcance, si tiene que sacar un hawker hunter lo hace, si tiene que comprar constituyentes lo va a hacer, si tiene que sobornar o calumniar lo hará. Este es un proceso muy delicado que está recién comenzando y requiere de la vigilancia del pueblo de Chile y de un compromiso monástico de los constituyentes frente a todo este tipo de situaciones. Nosotros estamos llamados a ser la barrera contra este tipo de operaciones que se van a dar porque no obtuvieron el tercio.

 

¿Y qué alternativa tiene la elite en este proceso?

 

Tienen dos alternativas: entregan la constituyente y plantean un programa atractivo para seducir a las personas, pero las oligarquías no funcionan así, sabemos que si no se hace lo que ellos quieren sacan la pistola no más. Refiriéndose a la segunda opción.

Las condiciones están pero hay que estar alerta porque no será fácil. Lo positivo del actual panorama es que desde hace muchos años ya, Chile depende con mucha mayor fuerza del extranjero, tiene tratados internacionales que lo amarran y muchos países tendrían problemas en tratar con uno que interrumpe su proceso constituyente.

El autor de La Historia Secreta de Chile explica que “la convención constituyente no tiene injerencia en el funcionamiento del país, en la economía o el abastecimiento. De hecho tenemos un gobierno de derecha entonces ¿Cómo van a desestabilizar a un gobierno de derecha para justificar una intervención contra un movimiento que es de izquierda? ¡Están metidos en un zapato chino! Por eso te digo que irán por otro camino y lo van a encontrar y nosotros tenemos que estar pendientes porque con la oligarquía no se negocia y no porque uno no quiera, son ellos los que no quieren porque sienten que este país es de ellos y se lo queremos quitar.

 

El Concepto de los Derechos Humanos es multidimensional. Hoy, más que nunca se vulnera  la libertad de prensa, la represión dentro de la manifestación social ha sido una constante y hay una creciente inequidad en el acceso a la educación y la salud, solo por nombrar algunos aspectos ¿A qué atribuye usted este nivel de deterioro del tejido social y la actitud pasiva de las actuales autoridades frente al fenómeno?

 

Porque se están protegiendo del derrumbe del modelo integral. Ahora se va a discutir sobre los tribunales y el congreso, incluso hay planteamientos que la presidencia y el congreso electo tiene que durar hasta el momento en que se apruebe la constitución y llamar a elecciones legítimas. Si la constitución instala un gobierno unicameral ¿Qué vamos a hacer después con el Senado y la Cámara de Diputados? No funcionaría. Entonces ellos también tienen que cuidar su rancho, están preocupados y hacen lobby, conversan, llaman, todos se están protegiendo y no olvidemos que este es un gobierno de derecha y están cuidando el fundo e involucran a los otros poderes del Estado a través de la influencia del Presidente en las decisiones que tiene en los otros poderes. Tenemos un Estado capturado por un hiper presidencialismo que es capaz de capturar a todo el aparato en sus decisiones.

¿Y el deterioro de las fuerzas de orden y seguridad?

 

Con Carabineros de Chile tengo una hipótesis, se definió a sí mismo como defensor del orden, de hecho el Ejército y la Armada se restaron de esto y la Fuerza Aérea ni siquiera concurrió. Lo de Iturriaga en octubre de 2019 cuando dijo que él no estaba en guerra con nadie, debió haber salido al día siguiente por desacato y ahí quedó, pero él desobedeció al Presidente de la República, lo contradijo. Finalmente Carabineros se convirtió en la gran muralla verde que separaba a la chusma de la presidencia de la República, Piñera sentía que la muralla verde era la único que lo separaba del linchamiento y carabineros supo que tenían agarrado de las pelotas al Presidente, por eso un director de esa institución dijo que nadie sería dado de baja, ocurriera lo que ocurriera. Todo eso salió a la luz y el director de carabineros no fue dado de baja a pesar de las atrocidades que ocurrieron.  Intereses e influencias entre poderes del Estado terminaron dibujando este paisaje: tribunales obsecuentes, una cámara Diputados y Senadores con poco poder para actuar producto de sus atribuciones constitucionales y una fuerza de orden y carabineros conscientes que eran los que sostenían al gobierno entonces tenían libertad para hacer lo que quisieran.

 

…no vamos a tratar mejor al mapuche porque exista un decreto ni a los colla porque lo diga la constitución. La carta instala temas que se tienen que desarrollar, es algo legal y cultural que se irá instalando en las capas de la sociedad en los años por venir…

 

 

Acá tienen responsabilidad todos los partidos políticos que han sido protagonistas los últimos 30 años ¿Usted espera que hagan propuestas que aporten al cambio que Chile pide hoy?

 

Los partidos están preocupados de lo que les dé plata y en eso están las alcaldías, gobernaciones y presidencia de la República, pero he visto propuestas de partidos bastante sensatas, al menos del PS hacia la izquierda no he escuchada nada que busque capturar al país o abiertamente ir en contra de lo que planteó el 18 de octubre. Todos entendieron que la derecha se va a hundir defendiendo sus privilegios y el modelo que los ha hecho ricos y la izquierda entiende que esta es una crisis terminal, no puede seguir en la lógica de los acuerdos y que tiene que entrar a picar, desde ese punto de vista no he visto diferencias entre lo que plantea el PS y los independientes.

 

¿Cuánto influirá la presencia de los independientes en la convención constitucional?

 

La presencia de los independientes es importante porque le da un sesgo de legitimidad y que la organización dentro de la constituyente no se ancle en la lógica de las bancadas. La presencia de independientes y de independientes dentro de los partidos, permitirá que esto sea más elástico y que el diálogo sea más flexible y que por su misma fragmentación termine generando cursos más legitimados dentro de la discusión.

 

¿Una nueva constitución será suficiente para reconocer, respetar y concretar un Estado Plurinacional, donde se incluyan a los pueblos originarios desde una convicción como país y además se respeten los tratados internacionales?

 

Por supuesto que no, este es un cambio de paradigma de una sociedad que está dando un giro cultural, social, económico que se expresa a través de la convención para que escriba una constitución que ojalá se parezca y le dé curso a esta nueva corriente que se está instalando, entonces no vamos a tratar mejor al mapuche porque exista un decreto ni a los colla porque lo diga la constitución. La carta instala temas que se tienen que desarrollar, es algo legal y cultural que se irá instalando en las capas de la sociedad en los años por venir, lo bueno que la constitución lo convierte en un texto legal y en obligaciones del Estado, es abrir la compuerta del embalse lo que no significa que se vaya a regar todo el valle de inmediato y que vayan a crecer las flores al tiro, pero es lo que le da curso a todo eso.

 

Finalmente, a través de sus redes sociales usted manifestó que “es un deber convertir esta Convención Constitucional en algo lo más parecido a una asamblea constituyente” ¿Cuál sería la diferencia y cómo se logra?

 

En twitter me pegaron duro por eso – recuerda a modo de anécdota-. Una asamblea constituyente es soberana y autónoma, se dota de sus propias leyes y no tiene corta pizzas establecidas y la nuestra sí la tiene. Ojalá esta convención se pueda dialogar y cuestionar el acuerdo del 15 de noviembre, no para llevarle la contra, sino porque la gran mayoría de las personas que están electas no pertenecían a ningún partido que esa noche firmaron el acuerdo.  No creo que el haber votado en el plebiscito 80/20 indique que estoy legitimando esos acuerdos, para mí y muchas otras personas el acuerdo del 15 de noviembre es legal pero no legítimo porque no se escribió con la comparecencia del pueblo que en ese momento había revocado el mandato de las personas que estaban ahí conversando.

La otra forma en que se pueda convertir en una asamblea constituyente es en darle curso a la participación popular. En la ley no está establecido que la constitución tenga que tener vínculos con el pueblo constituyente, si los convencionales no se vinculan con sus territorios en la forma de asambleas territoriales, subcomunales, autónomas que sean capaces de escrutar a lo que hacen los constituyentes y además entregarle mandato, yo creo que esta constitución no va a ser legítima. A eso me refiero con convertir esto en una verdadera asamblea constituyente donde su poder emane de las bases mismas que es como se gestó el movimiento del 18 de octubre.

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